«Skinheads mandan pero apaciblemente»

En las sombras de las torres de bloques del East End está resurgiendo un culto familiar: el skinhead descarado y con botas está saliendo del caparazón de los sesenta. Desde Whitechapel hasta West Ham, los chicos están asaltando el guardarropa de sus hermanos mayores y vistiendo con orgullo los pantalones Sta-Prest y las camisas de…