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SPIOENKOP: LA COLINA DEL VIGÍA
En lo alto de una colina de Natal, la madrugada del 24 de enero de 1900, media compañía de zapadores británicos empezó a atrincherar la cima con veinte picos y veinte palas. Alrededor había casi mil soldados sin nada que hacer, mirando. Bajo la capa de tierra había roca, así que las zanjas no pasaron de cuarenta centímetros, y cuando se levantó la niebla los británicos comprobaron que no veían por encima del borde de la meseta mientras los bóers les disparaban a lo largo de la zanja desde los picos de alrededor.
Hacia la una de la tarde, unos cuantos Lancashire Fusiliers intentaron rendirse. El teniente coronel Thorneycroft, que mandaba en la cima desde el mediodía, salió al paso de los bóers que venían a recogerlos y les gritó: «Soy el comandante aquí; llévense a su gente al infierno, señor. No admito rendiciones».
«Soy el comandante aquí; llévense a su gente al infierno, señor. No admito rendiciones».
Teniente coronel Alexander Thorneycroft, Spioenkop, 24 de enero de 1900
Esa noche ordenó bajar la colina, sin permiso de nadie, con el argumento de que más valían seis batallones sanos y salvos que «una maldita liquidación por la mañana». Al amanecer los bóers vieron a dos de los suyos en la cima, agitando el sombrero. Los únicos británicos que quedaban arriba eran los muertos y los moribundos. Fueron 243 muertos y unos 1.250 heridos o prisioneros, y muchos se quedaron enterrados en las mismas zanjas.
Warren, el general de abajo, no le había mandado a Thorneycroft ni una instrucción directa desde que lo nombró. Por aquella ladera anduvieron también Churchill, de correo entre la cima y el cuartel general de Buller, y Gandhi, al frente de un cuerpo de camilleros indios que había organizado él. La colina se llamaba Spioenkop, «colina del vigía» en afrikáans, y los ingleses la escribieron a la antigua manera holandesa, Spion Kop. Así se ha quedado.
Dos guerras entre el Imperio británico y las repúblicas de los granjeros de origen holandés del sur de África, con dieciocho años de por medio. La batalla de Spioenkop pertenece a la segunda.
Boer quiere decir granjero en neerlandés, y eso eran. Descendían de los colonos que la Compañía Holandesa de las Indias Orientales instaló en el Cabo en el siglo XVII, con algo de sangre alemana y de hugonotes franceses, y hablaban lo que acabaría llamándose afrikáans.
Cuando los británicos se quedaron con la colonia del Cabo, a principios del XIX, miles de ellos cargaron los carros de bueyes y se fueron tierra adentro para vivir sin gobernador inglés. Allí fundaron dos repúblicas: el Transvaal, al norte del río Vaal, y el Estado Libre de Orange, entre el Vaal y el Orange.
Los británicos se quedaron con la costa, el Cabo y Natal, y con las ganas de mandar en todo lo demás. Alrededor de unos y otros vivía la mayoría de la población, africana negra, a la que nadie consultó y que acabó pagando las dos guerras.
La colonia del Cabo y Natal. Ejército profesional y, en la segunda guerra, voluntarios de medio imperio: Canadá, Australia, Nueva Zelanda.
Transvaal (capital, Pretoria) y Estado Libre de Orange (capital, Bloemfontein). Sin ejército regular: comandos de granjeros a caballo, cada uno con su rifle.
La mayoría. Trabajó y combatió para los dos bandos, como conductores, exploradores o peones, y en la segunda guerra fue desplazada e internada.
En abril de 1877 Londres se anexionó el Transvaal sin pegar un tiro, como pieza de un plan para juntar toda la región en una confederación británica. Los bóers protestaron por escrito, mandaron delegaciones y firmaron peticiones. Tres años de papeles después, en diciembre de 1880, Paul Kruger, Piet Joubert y Marthinus Pretorius proclamaron otra vez la república.
Tenían unos 7.000 hombres. Enfrente, 1.800 soldados británicos repartidos por guarniciones de pueblo.
Los primeros tiros suenan el 16 de diciembre en Potchefstroom. Cuatro días después, en Bronkhorstspruit, una columna británica que marchaba hacia Pretoria con la banda tocando se encuentra con los bóers esperándola, y en un cuarto de hora ya no es una columna. Las guarniciones quedan cercadas; la de Potchefstroom aguanta 95 días y se rinde por hambre.
Los refuerzos tenían que subir desde Natal por Laing’s Nek, un paso de montaña en la frontera, y Joubert los esperó arriba. El 28 de enero los británicos atacaron cuesta arriba y perdieron; el 8 de febrero, en Ingogo, volvieron a perder. El general George Colley, gobernador de Natal, seguía sin poder entrar en el Transvaal.
Colley subió de noche con unos 400 hombres a Majuba, la montaña que dominaba el paso, y por la mañana no mandó atrincherarse. Los bóers treparon la ladera de roca en roca y lo echaron de la cima. Colley murió allí. El historiador Fransjohan Pretorius cuenta 92 británicos muertos, 131 heridos y 57 prisioneros; del lado bóer, un muerto y seis heridos.
Armisticio el 5 de marzo y paz el 23. Con la Convención de Pretoria (agosto de 1881) el Transvaal recuperó el gobierno propio bajo suzeranía británica: Londres se guardaba la última palabra en política exterior. La Convención de Londres de 1884 aflojó la correa, pero no la quitó.
En 1886 apareció oro en el Witwatersrand, una cresta de roca a unos cincuenta kilómetros de Pretoria, y el Transvaal pasó de república de granjeros a dueña del yacimiento más rico del mundo. Donde había un campamento de mineros salió Johannesburgo.
Llegaron decenas de miles de mineros, ingenieros y especuladores de fuera, muchos británicos. Los bóers los llamaban uitlanders, forasteros. Pagaban impuestos, sacaban el oro y apenas podían votar, y sus quejas llegaron a Londres.
A finales de diciembre de 1895, unos quinientos jinetes al mando de Leander Starr Jameson cruzaron la frontera para provocar un levantamiento de los uitlanders en Johannesburgo. El levantamiento no se presentó a la cita y los bóers los rodearon en Doornkop a los cuatro días. Detrás estaba Cecil Rhodes, primer ministro de la colonia del Cabo, que tuvo que dimitir.
En junio de 1899, Kruger, ya presidente del Transvaal, y el alto comisionado británico Alfred Milner se sentaron en Bloemfontein y se levantaron sin acuerdo. El oro explica una parte. El resto lo explica que Londres quería mandar en toda la región y los bóers no querían que nadie mandara sobre ellos.
Esta vez fueron dos repúblicas, Transvaal y Orange, y dieron ellas el primer paso: un ultimátum para que Londres retirara las tropas de sus fronteras. Venció el 11 de octubre de 1899 y los comandos cruzaron. Los soldados británicos subían al frente gritando «¡Acordaos de Majuba!».
Gran Bretaña acabó movilizando más de 400.000 hombres contra un máximo de unos 88.000 bóers, y necesitó casi tres años.
Los comandos entran en Natal y en la colonia del Cabo y cercan tres ciudades: Ladysmith, en Natal; Kimberley, la de los diamantes, y Mafeking, en la frontera noroeste, que resistirá 217 días. Entre el 10 y el 15 de diciembre los británicos pierden tres batallas seguidas: Stormberg, en el Cabo; Magersfontein, a las puertas de Kimberley, y Colenso, camino de Ladysmith. En Londres la llamaron la Semana Negra.
Llegan refuerzos de todo el imperio y un jefe nuevo, lord Roberts. En Natal, el general Buller sigue intentando llegar a Ladysmith; el 24 de enero lo prueba por Spioenkop, la colina de este artículo, y sale mal. Aun así, en febrero se levantan los cercos de Kimberley y Ladysmith, y en mayo el de Mafeking. Roberts entra en Bloemfontein el 13 de marzo y en Pretoria el 5 de junio, y Londres da por anexionadas las dos repúblicas. Los bóers no se dan por enterados.
Los bóers se parten en comandos pequeños que vuelan vías, asaltan convoyes y desaparecen en el veld, la llanura abierta. Lord Kitchener responde vaciando el campo: miles de blocaos, fortines unidos por alambrada a lo largo del ferrocarril; granjas y cosechas quemadas, y las familias bóers y africanas metidas en campos de concentración. Los últimos comandos entregan las armas con el Tratado de Vereeniging, firmado el 31 de mayo de 1902.
El Tratado de Vereeniging acabó con las dos repúblicas, que pasaron a ser colonias británicas; en 1910 se juntaron con el Cabo y Natal en la Unión Sudafricana. Ganó el imperio. La factura se repartió de otra manera.
La mayoría de los muertos no cayó en combate. Dos de cada tres soldados británicos murieron de enfermedad, y en los campos de concentración murieron unos 28.000 civiles bóers, sobre todo mujeres y niños. En los campos para africanos negros el recuento oficial da al menos 14.154 muertos, y el real pasó seguramente de 20.000, porque los registros se quedaron a medias. Por eso muchos historiadores la llaman hoy guerra sudafricana.
Las cifras no se suman: cada una sale de un registro y un criterio distinto. Las «bajas» británicas, más de 120.000, incluyen heridos y otras categorías; no son 120.000 muertos.
SPION KOP LLEGA AL FÚTBOL INGLÉS
Cuatro años después apareció en Plumstead, al sureste de Londres. En agosto de 1904, en un partido de pretemporada de posibles contra probables en el Manor Ground del Woolwich Arsenal, había al fondo del campo un terraplén de tierra recién levantado con gente encima de pie, y alguien vio aquellas siluetas contra el cielo y pensó en soldados en lo alto de una colina. La versión más repetida habla de un periodista local, sin nombre. El blog Funky Arsenal cuenta que fueron soldados recién vueltos de la guerra, algo nada raro en un barrio con arsenal y cuarteles. El Arsenal se fue a Highbury en 1913 y el Manor Ground se derribó con su Kop.
ANFIELD & THE KOP
Dos años después de aquel terraplén llegó el de Anfield. El Liverpool acababa de ganar su segundo campeonato y construyó al final de Walton Breck Road un talud de tierra, ladrillo y ceniza que al principio se llamó Oakfield Road Embankment. Se estrenó el 1 de septiembre de 1906 contra el Stoke City, con unos 30.000 espectadores en el estadio. Ernest Edwards, jefe de deportes del Liverpool Echo y firmante bajo el seudónimo de Bee, escribió que aquel enorme muro de tierra «ha sido denominado Spion Kop, y sin duda este acertado nombre se usará siempre para referirse a este lugar». No pudo ser más premonitorio. Sin embargo, el club no adoptó esa denominación hasta 1928, cuando la grada recibió un techo en voladizo y cabida para 27.000 personas de pie.
«Ha sido denominado Spion Kop, y sin duda este acertado nombre se usará siempre para referirse a este lugar».
Ernest Edwards, «Bee», Liverpool Echo, 1906
En Anfield también se cuenta que el nombre honra a los vecinos de Liverpool muertos en la colina, y es una historia tan buena que la repiten hasta en Wikipedia. Los que subieron aquella noche fueron los Lancashire Fusiliers, el Royal Lancaster y el South Lancashire. El King’s, el regimiento de Liverpool, tenía su primer batallón metido en Ladysmith, sitiado, esperando a que alguien llegara a sacarlo, que era justo lo que intentaban los de la colina. La confusión tenía de dónde agarrarse, porque Liverpool estaba entonces en el condado de Lancashire.
Una Kop de las primeras era una loma hecha con lo que hubiera a mano, empinada, sin techo y sin asientos, donde la gente se apretaba de pie. No tenía que estar detrás de una portería ni ser la mayor del estadio. La de Saltergate, en Chesterfield, cabían unos pocos miles y era una Kop igual. En Sealand Road, el campo del Chester, el speaker solía saludar con un «Hello Spion Kop, Hello Albert», y la Spion Kop era el fondo de los visitantes.
The Kop de Anfield en noche de partido, bufandas en alto. Imagen editada con IA.
THE KOP NO CAMINA SOLO
Otros clubes adoptaron, o copiaron directamente, el nombre, y bastantes. El censo de la investigación realizada para este artículo de Kick & Rush ofrece la pista de 31 clubes ingleses con alguna grada llamada Kop, otros tantos estadios y 36 estructuras físicas, porque algunas se rehicieron encima de sí mismas. La de Anfield cuenta tres, el talud de 1906, la grada techada de 1928 y la grada de asientos de 1994. De esos 31 clubes, 21 tienen la Kop documentada de forma sólida. En los otros diez faltan fechas exactas o el nombre nunca pasó de apodo de la prensa.
Las 21 gradas con nombre de colina sudafricana mejor documentadas del fútbol inglés, y qué ha sido de cada una.
A partir de los años cincuenta o sesenta, «la Kop» era ya el fondo donde se juntaban los que más gritaban, con cuesta o sin ella. De hecho, hasta el nombre dejó de pertenecer al fútbol inglés para expandirse internacionalmente. El Paris Saint-Germain tiene un Kop of Boulogne y el Estrasburgo un Kop Ouest.
Las de antes están casi todas cambiadas. Anfield sigue con su Spion Kop, de 12.390 asientos desde 1994, la mayor grada de un solo nivel del país cuando se abrió. Hillsborough fue la última parte del campo en pasar a asientos, en 1993. En Tranmere, The Kop lleva el nombre de un patrocinador, Essar, y en Chesterfield llevó en sus últimos años el de una ganadora de la lotería, Karen Child. El campo cerró en 2010.
Hillsborough, con el Sheffield Wednesday de azul y blanco y la Spion Kop llena al fondo. Imagen restaurada y coloreada con IA.
LOS ASIENTOS LLEGAN A THE KOP
El 30 de abril de 1994, último partido con The Kop de pie, contra el Norwich, un aficionado que firma Robbie Ashcroft en LFChistory.net no estaba en el fondo. Su hermano había conseguido dos entradas en la grada de Kemlyn Road, arriba y sentados, y lo primero que hicieron los dos al llegar a lo alto de las escaleras fue ir al baño un buen rato. Desde allí vio a The Kop lleno de gente y de ruido, unas 16.000 personas según sus cuentas, y a Joe Fagan sacando al césped a Nessie Shankly y a Jessie Paisley mientras abajo cantaban primero un nombre y luego el otro. Poco antes había esparcido en la portería de The Kop las cenizas de su padre. El Liverpool perdió 0-1, y Ashcroft escribe que aquel día le dio igual.
- 1906El taludTierra, ladrillo y ceniza al final de Walton Breck Road. Unos 30.000 en el estadio el día del estreno.
- 1928El techoVoladizo y cabida para 27.000 personas de pie. El club adopta por fin el nombre.
- 1994Los asientos12.390 localidades, la mayor grada de un solo nivel del país cuando se abrió.
Fuentes
Alchetron (s. f.). «Saltergate».
Ashcroft, R. (2011, 19 de mayo). «The Spion Kop’s last stand». LFChistory.net.
Funky Arsenal (2022, 3 de mayo). «1904-05: Arsenal’s first season in the top flight of English football».
Iron Liddy (2015, 9 de septiembre). «What a Kop out». West Ham Till I Die.
Wikipedia (s. f.). «Anlaby Road».
Wikipedia (s. f.). «Battle of Spion Kop».
Wikipedia (s. f.). «King’s Regiment (Liverpool)».
Wikipedia (s. f.). «Sealand Road».
Wikipedia (s. f.). «Spion Kop (stadiums)».
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